martes, 17 de julio de 2007

De padres a hijos: Popeye, Patoruzú, Asterix

CÓMO ALGUNOS PERSONAJES DE HISTORIETA SUELEN INSPIRARSE EN SUS "COLEGAS" PREDECESORES


De PADRES a HIJOS: Popeye, Patoruzú y Asterix


HAY UNA INFINITA CANTIDAD DE PERSONAJES DE HISTORIETA QUE DESCIENDEN GRÁFICAMENTE DE OTROS, TAL ES EL CASO DE NUESTRA QUERIDA MAFALDA. PERO TAMBIÉN EXISTE UNA LÍNEA HEREDITARIA MUY INTERESANTE, SITUADA MAS ALLÁ DEL ASPECTO EXTERNO, QUE TIENE QUE VER CON EL PLANO CONCEPTUAL. LA PRUEBA LA CONSTITUYEN POPEYE, PATORUZÚ Y ASTERIX, TRES HÉROES QUE SE TRANSMITIERON ALGUNAS SEMEJANZAS MORFOLÓGICAS Y ESPIRITUALES RECONOCIDAS POR SUS PROPIOS AUTORES.



Foto 1. Collage de personajes y su herencia



Los caracteres hereditarios de una persona llevan a los que la conocen a reconocerla: distinguirla entre otros semejantes, asociarla con el predecesor. Este pensamiento válido para cualquier ser vivo, lo es también para unos cuantos productos de ellos mismos. Casi todos tal vez, si concibiéramos a la cultura como sumatoria de esfuerzos continuados, superándose en cada nuevo resultado. En Historieta hay un ejemplo por todos conocido: Mafalda, de Quino. El propio autor ha declarado infinidad de veces y hasta lo ha dibujado en una tira de Mafalda que “Periquita” de Henry Buschmiller, ha sido su inspirador morfológico. Entonces podría decirse, según ese criterio, que Mafalda es la hija gráfica de Periquita. Por supuesto, sólo eso. Hay muchos otros ejemplos. Hugo Pratt, el creador de “Corto Maltés” (entre otros personajes conocidos) es un confeso continuador de la línea de Milton Caniff. Y ni hablar de la infinita cantidad de herederos gráficos de Pratt que hay en todo el mundo. Pero existe además una línea hereditaria muy interesante, que va más allá del aspecto externo, morfológico. Y que tiene que ver con lo conceptual. Los valores expresados, las entrelíneas que puedan descubrirse. Aquí hay una: Popeye-Patoruzú-Asterix. Tres personajes humorísticos de tres países distintos (Estados Unidos, Argentina y Francia). Los dos últimos son emblemáticos de sus respectivas naciones, mientras el otro es un personaje crítico de la situación de la suya (la Gran Depresión del '30), delirante y surrealista hasta la muerte de su autor, Elzie Segar. Aquí la serie se trasforma poco a poco en lo más conocido de Popeye: un marino bueno, que come espinacas para tener fuerzas sobrehumanas y hacer el bien. Atributos que ya tuviera en vida de Segar, pero sin complicaciones con el sistema. Sin casi contacto con ese personaje que le movilizara el pensamiento a su ya por entonces masivo público estadounidense. De todos modos, aunque se pueda preferir una época de cada personaje, generalmente la primera, para el análisis cabe todo; más aún: es la característica predominante en Popeye la de su fuerza por el aditamento de la espinaca (y no la crítica que Segar hacía a la sociedad de su época) lo que más claramente ha inspirado a sus seguidores, Patoruzú y Asterix. No es caprichosa la línea.



Foto 2. Patoruzú

Página 3 de la revista Nº 1 de Patoruzú, de 1936. El indio aparece rescatando del diario la primera tira de sus aventuras. Simboliza la hábil estrategia de Quinterno de haber fundado el copyright en la Argentina. Las creaciones dejaron de pertenecer a los diarios y éstos ya no podían republicarlas cuantas veces quisieran sin considerar a los artistas.



Si bien la primera aparición de Patoruzú es unos meses anterior a la de Popeye, el indio sólo estará un par de tiras y como personaje secundario, para reaparecer dos años después (1930) en otra historieta de su creador Dante Quinterno: “Julián de Monte Pío”, (antecedente de “Isidoro”), en el diario "La Razón". Luego pasará a "El Mundo" y en 1936 logra su propia revista. Se puede hablar de Popeye como inspirador de Patoruzú: Y a éste como inspiración de Asterix, como lo declarara en repetidas ocasiones su autor: René Goscinny, quien viviera desde la niñez a la juventud en la Argentina, país al que volviera a visitar (los memoriosos recordarán una entrevista de Andrés Percivale, allá por fines de la década del '60, en el programa "Matiné - En vivo y en Directo" por Teleonce). Goscinny fue director de la revista francesa "Pilote" y creador de muchísimos personajes, casi todos reeditados en libros. Baste citar: “Los cuentos del pequeño Nicolás” (cuentos para chicos con dibujos de Sempé), “Iznogud el visir” (historieta con dibujos de Tabary) y muchísimos guiones de "Lucky Luke", el desopilante cowboy que creará el dibujante belga Morris (Maurice de Bévere). Posiblemente los mejores capítulos de Lucky Luke fueron de Goscinny.



Foto 3. Popeye

Primera aparición de Popeye en la tira "Thimble Theatre" el 17 de enero de 1929su autor es Elzie Crisler Segar.



Asterix está inspirado en Patoruzú y éste en Popeye. Veamos algunas semejanzas:



  • Físicamente son feos (no es una apreciación, en ocasiones aparecen "lindos" que les roban el favor de alguna muchacha).
  • Son astutos y rápidos para actuar; aunque a veces inocentes, son de acción.
  • Son honrados, superando todo límite imaginado.
  • Solucionan todo al final de sus historias, que son siempre humorísticas.
  • Sus historias humorísticas en el tono, están caracterizadas por la aventura.
  • Aventura como guía, pero además: intriga, suspenso y acción (en dosis mayores o menores, según el caso).
  • Viven acompañados por amigos y algún familiar directo pero, en sí, ninguno presenta con ellos una familia tradicional.
  • Los personajes secundarios están perfectamente definidos y su caracterización redunda en el interés del lector por sus historias.
  • En todos los casos, el personaje secundario principal es gordo, sólo piensa en comer y es de espíritu bonachón, con pocas palabras en su léxico: Wimpi (de Popeye), Upa (de Patoruzú) y Obelix (de Asterix).
  • Forman un clan: son un grupo reducido, se protegen, se conocen y difícilmente hay nuevos miembros o amigos.
  • Cada personaje defiende lo suyo (su libertad, la de sus amigos, el territorio) y a los suyos (Popeye principalmente a su novia Olivia y a sus amigos; Patoruzú a Upa, la Chacha, Ñancúl e Isidoro; Asterix a su aldea).
  • Popeye es el marino libre, sin fronteras ni ataduras. Patoruzú es el indio bueno, metido a hacendado por una herencia millonaria. Es el defensor del concepto de "argentinidad", pero más bien de la Argentina agrícola-ganadera de principios de siglo. Asterix es el galo, el francés primigenio que exalta la camaradería, el defensor del ser nacional francés, de su cultura avasallada por el invasor romano.
  • Popeye, Patoruzú y Asterix son superhéroes, a su manera. La espinaca le da superfuerza a Popeye. A Patoruzú le viene naturalmente de origen, como a Superman. Asterix adquiere poder por la “poción mágica” que prepara el druida Panoramix en la marmita.
  • A pesar de sus poderes, Patoruzú suele encomendarse a "Tata Dios". Asterix lo hace a sus dioses: Tutatis, Belenos… superhéroes a su manera, temerosos de Dios.
    Lo arreglan todo a las piñas. Sólo atontan o desmayan, nunca lastiman.
  • Jamás matan (algo común para cualquier personaje en cualquier género).
  • La figura del guía o consejero: no importa si bien o mal, pero le hablan a la conciencia del protagonista. Isidoro en Patoruzú, Panoramix en Asterix.
  • Tienen enemigos claramente delimitados: Brutus en Popeye, bandidos de toda clase en Patoruzú, los soldados de Roma en Asterix.

Después de los primeros años de esplendor, cada una de estas historietas ha sido continuada por otros guionistas o dibujantes, según el caso, descendiendo su calidad Pero hay cosas para destacar: la crítica mordaz a la injusticia de su sociedad por parte de Popeye, en manos de su creador E. C. Segar. La aventura casi policial en el Patoruzú de Quinterno, con secuestros, robos a bancos y bandidos a granel por el pueblo o la estancia. Los enredos de Isidoro, personaje por sí mismo para una larga nota.



Foto 4. Asterix

Esta imagen pertenece a una tira escrita por Goscinny y dibujada por Uderzo en 1968, aparecida en el catálogo de la Primera Bienal Mundial de la Historieta, organizada por el instituto Di Tella en el año 1969.



Y para destacar finalmente algo que Goscinny siempre negó pero que es innegable ver en sus historias: las aventuras de Asterix son algo más que entretenimiento. Leyéndolas se comprende al mundo antiguo. Aunque a veces con desfaces temporales, su valor didáctico es innegable: Lutecia, el poblado que luego será Paris, las antiguas ciudades de la época (dibujadas por un virtuoso de la pluma, Albert Urdezo), la Roma Imperial, sus costumbres, los Godos, los Bretones, los Hispanos, etcétera. Una educación que el lector recibe en forma semiinconsciente. Y una posición ideológica negada en reportajes pero posible en la lectura de la historieta: la defensa de un modo de vida, de ser, de una cultura que le es propia, sobreviviendo en una pequeña aldea (la de Asterix) que se cae del mapa y a la que hay que ver (como Goscinny y Uderzo muestran en cada primera página) con una lupa, para encontrarla. Los autores trastocan para sus fines la realidad histórica (Roma dominó TODA la región gala) y nos muestran a unos empecinados resistentes, que aún con el poder de la poción mágica no salen a dominar, sólo se defienden en su reducto. Con sus costumbres. Todas las historias culminan con un banquete, JUNTOS, mientras afuera el enemigo (el imperio romano) acecha. ¿Quien dijo que las historietas son inocentes y sólo para chicos?



Popeye y Asterix (o sus autores) son reconocidos por el mundo. Estatuas, museos, ensayos, videos, muestras y reediciones cuidadas. Algunos saben valorar lo que sienten propio, lo que les pertenece. De alguna manera, Patoruzú fue bien elegido como mascota de la exposición América' 92. ¿La recuerdan? Es que tanto Popeye, Asterix o Patoruzú son algo más que personajes de historieta. Son íconos de la cultura de masas de este siglo. Han sido leídos y seguirán como parte de lo cotidiano. Publicados. Conocidos. Transmitidos. De padres a hijos.



Publicado en la revista Bancarios del Provincia Nº 567. Noviembre de 1994.



Felipe Ricardo Avila
Javier Ignacio Rago (Rolkiem)
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